La vida siempre traerá situaciones inesperadas en nuestro camino. Las cosas pueden cambiar drásticamente de un día para otro. Una nueva oportunidad puede presentarse, la enfermedad puede presentarse, el desempleo pudiera presentarse, etc. Usted y yo debemos estar preparados para este tipo de sucesos inesperados, sin embargo, muchas veces no estamos bien preparados.
¿Por qué es eso?
Tal vez usted preferiría no tener que pensar en estas situaciones potenciales.
Tal vez tienes miedo al cambio y pasas por alto las señales de advertencia de lo por venir.
No soy un experto, pero sí sé que aparte de Jesús … nada dura para siempre. Y si nada dura para siempre, significa que tendremos que hacer la transición eventualmente.
Yo defino la transición como el valle en medio de donde estabas y hacia donde te diriges. La transición no es fácil. La transición es una de las cosas más difíciles que usted y yo tendremos que enfrentar en la vida. Para superar con éxito la transición tenemos que ser valiente ya que la transición puede ser solitaria. Sin embargo, la transición puede ser una gran oportunidad de ganar una nueva perspectiva sobre la vida.
La transición es el camino que conduce a la renovación. La transición es el camino que no conduce a un fin, sino al comienzo de algo grande.
Podemos encontrar consuelo en las palabras del apóstol Pablo en el libro de Hechos 17:28:
Porque en él vivimos, nos movemos y somos …
¿Cómo podemos lidiar con la transición?
- Reconocer que no importa donde te lleve la vida … ya estamos en él.
- Tenga la seguridad de saber que él no te trajo hasta aquí para abandonarte. Jesús quiere que tengamos vida! Su plan y propósito para ti no ha terminado! Vive la vida. Vivela en abundancia. Disfruta el viaje.
- No construyas una casa en el valle. Por dónde estás pasando no es su destino final. No te pongas cómodo …Muevete!
A medida que avanzamos, vamos a hacerlo confiando de que todo va a salir bien.
¿Cómo lidias tu con la transición?









